Carlos Barbarito

 

Pablo Picasso


Pedra em pedra fechada
tradução © Alberto Augusto Miranda
 
 

Y que ahora la noche se me haga del todo negra.
Que la noche me resulte demasiado oscura para ver del futuro.
Que lo que haya de ser, así sea.

Robert Frost

È

 

 

Que a noite se faça agora totalmente negra.
Que a noite se torne demasiado escura para se ver o futuro.
Que o que tiver de ser, seja.

Robert Frost

È

 

(Luego de leer una biografía de Anne Sexton)


No sé –¿nadie sabe?- qué cosa
es la locura, de qué color es,
con qué está hecha (fieltro,
alumbre, melaza). Sólo sé
que puede acostarse con todos,
incluso, aunque se crean a salvo, con los amantes.
Tal vez -¿quién me dará una respuesta?-
sólo sea posible cerrar los ojos,
pensar en un niño con un globo,
ser, por un instante y hasta que se acabe el aire, el globo,
volar, libres, allá arriba,
lejos del niño que, abajo,
solo en un patio grande como un mundo,
mira hacia el cielo y llora.

 

(Anne Sexton)


Não sei – saberá alguém? – que coisa
é a loucura, de que cor é,
de que é feita (feltro,
alúmen, melaço) qual
o seu sonho quando chove e é de noite.
Tão pouco sei – saberá alguém? –
do seu fraterno com a morte,
porque viaja com a morte
mesmo nos comboios superlotados,
se deita com os mortos
e, mesmo que se julguem a salvo, com os amantes.
Talvez – quem poderá dar resposta? –
só seja possível fechar os olhos,
pensar numa criança como num globo,
ser a criança e também o globo,
voar, livres, lá para cima, até faltar o ar,
longe da criança que, em baixo,
sozinha num pátio grande como um mundo
olha para o céu e chora.

 

 

Dije amor, única instancia
cuyo fermento al aire no horroriza.
Dirán momentáneo reflejo
en el agua quieta,
en la pared que el musgo no protege.
Pero, de todos modos, ¿dónde?
¿Arrollado
bajo la tierra,
caído en el pliegue
de ningún sueño,
apenas baba de las cosas,
escena de arte de belleza
que se representó una vez,
pasó y ahora es sólo pez que desgarra
el frágil mar de la memoria?

 

Disse amor, única instância
cujo fermento ao ar não horroriza.
Dirão momentâneo reflexo
na água quieta,
no muro que o musgo não protege.
Mas, ainda assim, onde?
Enterrado
caído no interstício
de nenhum sonho,
apenas baba das coisas,
cena de arte de beleza
que teve lugar uma vez,
passou e agora é só peixe que dilacera
o frágil mar da memória?

 

 

 

Camina, el viento sopla en contra
y, desde lejos, una risa lejana, de niño o mujer.
No hay nombre
para ese árbol que se inclina,
para ese espejo donde poca cosa se refleja,
para ese grupo de cañas requemadas
que constituye, al cabo de las horas,
el único paisaje. Más tarde, en la casa,
echará, como cada día, una leña a las llamas,
que creerá, como siempre, la última;
antes, a mitad de camino,
trazará sobre el pavimento
una línea de tiza
que tal vez no sea digna
de emular el rastro del caracol
hace mucho borrado por la lluvia.
Mientras, las nubes adoptarán muchas formas,
pero ninguna la de su propia cara.

 

Caminha, o vento sopra de frente
e, do longe, um riso longínquo, de criança ou mulher.
Não há nome
para essa árvore que se dobra,
para esse espelho onde pouca coisa se reflecte,
para esse grupo de espigas crestadas
que constitui, com o passar das horas,
a única paisagem. Mais tarde, em casa,
deitará, como é hábito, uma acha às chamas,
que julgará, como sempre, ser a última;.
antes, a meio do caminho
traçará sobre o pavimento
uma linha de giz
que talvez não seja digna
de emular o rastro do caracol
há muito apagado pela chuva.
Entretanto as nuvens adoptarão muitas formas,
mas nenhuma terá a do seu rosto.

 

 

Una y otra vez procuré,
sin fortuna, obtener descendencia:
de una sílaba perdida,
de un tallo enroscado en otro tallo,
de una pluma llevada por la brisa.
Poco hubo, apenas esto,
una casi inaudible respiración
al otro lado del muro,
un nido pequeño, desarreglado y vacío
entre raíces desparramadas sobre la tierra.

 

Mais que uma vez procurei,
sem sucesso, obter descendência
de uma sílaba perdida,
de um talo em outro talo enroscado,
de uma pena levada pela brisa.
Pouco houve, apenas isto,
uma quase inaudível respiração
do outro lado do muro,
um ninho pequeno, desarrumado e vazio
entre raízes espalhadas pela terra.

 

 

 

Garabatea vida
sobre una pared despintada;
abajo, el agua inmóvil
que nunca desgastará la piedra.
Invierno, a cada golpe de viento
se repite la imagen de una casa que se derrumba.
Se arropa y no deja de estar desnudo.
Se desnuda y no deja de estar cubierto.
En la madera, una costra.
En el suelo reseco, restos de fuego, astillas.
Y en cada cosa vista o tocada,
el eterno e invencible misterio
que une la palabra cristal con la palabra hija,
se quiebra, los fragmentos se dispersan.

 

Garatuja vida
numa parede esfolada;
em baixo, a água imóvel
que nunca desgastará a pedra.
Inverno, por cada golpe de vento
repete-se a imagem de uma casa que desaba.
Enroupa-se e não se deixa de estar nu.
Despe-se e não se deixa de estar coberto.
Na madeira, um nódulo.
No chão ressequido, restos de lume, estilhaços.
E em cada coisa vista ou tocada,
o eterno e invencível mistério
que une a palavra vidro com a palavra filha,
quebra-se, os fragmentos dispersam-se.

 

 

 

I

Animal de borde,
jamás de centro.
En viaje, no llega al mar.
En realidad nunca parte.
¿Cuál es su casa, cuál es su cama?
Bajo la lluvia, bebe su agua.
¿Tiene sed, la tiene?
Husmea, levanta una pata y orina,
arriba, remotas, las esferas.
No conoce el cristal
y menos el cristal musical, puro.

I

Animal de margem,
nunca de centro.
Em viagem, não chega ao mar.
Em realidade, nunca parte.
Qual a sua casa, qual a sua cama?
À chuva bebe a sua água.
Tem sede, tem?
Fareja, levanta uma pata e urina,
em cima, remotas, as esferas.
Não conhece o cristal
e muito menos o cristal musical, puro.

 

 

 

 

II

¿Y si el cerdo profetizara,
el perro hablara en sueños,
toda visión se disipara
al menor contacto con el aire?

 

II

E se o porco fizesse profecias
e o cão falasse nos sonhos,
e toda a visão se dissipasse
ao mero contacto com o ar?

 

 

 

Cierro los ojos y el mundo muere.
Sylvia Plath.


Cantan los sapos en el jardín del vecino.
Se aproximan nubes negras, pesadas, muy lentas.
Lloverá y el mundo entero
quedará sepultado bajo el agua.
Los sapos lo saben - con su saber de sapos -
y cantan de un modo distinto, grave.
El resto, las demás bestias, los hombres,
lo ignoran, unos comen lo que encuentran
en la hierba, en las grietas de los muros,
otros se sientan a mesas con manteles a cuadros
y tragan cada bocado casi sin masticarlo.

 

Fecho os olhos e o mundo morre.
Sylvia Plath.


Cantam os sapos no jardim do lado.
Aproximam-se nuvens negras, pesadas, muito lentas.
Vai chover e o mundo todo
ficará sepulto sob as águas.
Os sapos sabem bem disso –com o seu saber de sapos-
e cantam de uma maneira diferente, grave.
Os outros, os restantes animais, os homens,
não sabem, uns comem o que encontram
na erva, nas fendas dos muros,
outros sentam-se em mesas com toalhas aos quadrados
e tragam bocados de comida quase sem mastigar.

 

 

Dormirás, dormiré.
¿ Despertaremos? Alrededor,
leña sobre leña,
un pequeño charco,
silencio.
Soñaremos. ¿Despertaremos
para decirles a todos
lo que soñamos?

 

Dormirás, dormirei.
Acordaremos? Em volta,
lenha sobre lenha,
um pequeno charco,
silêncio.
Sonharemos. Acordaremos
para lhes dizer
o que sonhamos?

 

 

 

III
(A Hilda Paz)



Está en la sangre, en la piedra
que resbala por la sangre, en
lo que se supone libre,
en lo que se cree a salvo.
Agua que contiene la cabeza
del cordero, todavía
sangrante. Ancha,
insomne, se tiñe de rojo,
rojo casi negro.
En el centro de lo dado,
en un extremo de lo negado:
clavo en la madera,
aguijón con culpa por su punta
y, sin embargo, muy profundo
en el hueso, en la carne.

 

III
(A Hilda Paz)



Está no sangue, na pedra
que resvala pelo sangue, no
que se supõe livre,
no que se julga a salvo.
Água que contém a cabeça
do cordeiro, ainda
a sangrar. Extensão,
insone, tinge-se de vermelho,
vermelho quase preto.
No centro do dado,
num extremo do negado:
prego na madeira,
agulhão culpado da sua ponta
porém muito profundo
no osso, na carne.

 

 

 

El alma no mide, no significa.
El cuerpo mide pero no perdura,
significa piedra blanda,
tierra que no acoge.
¿A qué o a quién semeja?
Se dirige, todo uñas, y ojos, y uñas,
a algo oscuro y remoto
que no sabe que,
en la punta más lejana del mundo,
existe de lo que fuera bosque
apenas una desordenada, menguante hojarasca.

 

A alma não mede, não significa.
O corpo mede mas não perdura,
significa pedra suave,
terra que não acolhe.
A quê ou a quem se parece?
dirige-se, toda unhas, e olhos, e unhas,
a algo obscuro e remoto
que não sabe que,
na ponta mais distante do mundo,
existe do que antes fora bosque
apenas uma desordenada, minguante folhagem morta.

 

 

 

Muerte, te traigo regalo.
Te ofrezco pulpa, jugo, racimo.
Te doy belleza, bálsamo, primicia.
Tiene que haber algo allí adentro,
inmóvil o en tránsito,
y algo para alcanzarlo,
una plomada, una sonda.
Cáscara o tesoro,
pasión o almohada;
lo que cae lleva ansia,
lo que sube no encuentra
relámpago, consistencia.
Vida, ahora veo ramajes,
algodones, ácidos, nubes.
¿Quién te habita,
quién supera tu cifra,
tu límite, el breve y flaco dios
que te habita, solo,
a mitad de camino
entre la consunción y el fracaso?

 

Morte, trago-te uma prenda.
Ofereço-te polpa, seiva, racimo,
Dou-te beleza, bálsamo, o primeiro fruto.
Tem que haver algo ali dentro,
imóvel ou em trânsito,
e alguma coisa para o alcançar,
um prumo, uma sonda.
Casca ou tesouro
paixão ou almofada;
o que cai traz ânsia,
o que sobe não encontra
relâmpago, consistência.
Vida, agora vejo ramagens,
algodões, ácidos, nuvens.
Quem te habita,
quem supera a tua cifra,
o teu limite, o breve e fraco deus
que te habita, só,
a meio do caminho
entre a consumpção e o fracasso?

 

 

(Cecilia Gallerani)

Un sólo fósforo podría alumbrarla,
pero ¿qué luz? En sus brazos,
animal de magia y caverna
(deseo y temor.)
Un solo fósforo
podría revelar el secreto
del matrimonio
entre lo que está arriba
y está abajo,
primer paso hacia el oro,
último paso hacia el sueño
más puro.                  
                        Sí,
pero ¿qué luz?

 

(Cecilia Gallerani)

Um só fósforo poderia iluminá-la,
mas que luz? Nos seus braços,
animal de magia e caverna
(desejo e temor)
Um só fósforo
poderia revelar o segredo
do casamento
entre o que está em cima
e o que está em baixo
primeiro passo em direcção ao ouro
último passo em direcção ao sonho
mais puro.
                     Sim,
mas que luz?

 

 

 

Bebe sin tener una fuente,
habla sin tener una lengua,
un idioma preciso.
Ante un agua ventosa,
un viento que sopla en coro,
una música por nadie ejecutada
que, de reverbero en reverbero,
pronto se extingue o muy lento madura.
¿Quién besa sus pies húmedos
y lo sostiene cuando, al borde
de los caminos, se dispersan
como hojas secas las visiones?
Lejos de mí y de casi todos,
tal vez, el olor
de un mar siempre distante,
una carne...

 

Bebe sem ter uma fonte,
fala sem ter uma língua,
um idioma preciso.
Diante de uma água ventada,
um vento que sopra em coro,
uma música por ninguém executada
que, de revérbero em revérbero,
logo se extingue ou muito devagar amadurece.
Quem beija os seus pés húmidos
e a sustém quando, nas margens
dos caminhos, se dispersam
como folhas secas as visões?
Longe de mim e de quase todos,
talvez, o cheiro de um mar sempre distante,
uma carne...

 

 

 

¿ De quién la pulpa de la fruta
cuando pende sin testigos de la rama más alta?
¿ De quién el día perfecto, la noche exacta,
el círculo, la piedra sin falla,
lo inexpresable, lo último y más secreto?
¿ Quién es señor del agua,
patrón del fuego, capitán del aire
cuando es viento contra los árboles?
¿ Y este perro que ladra a la belleza,
que muerde su espesor y su sustancia,
este hombre que siembra en el barro,
descalzo y solo bajo un sol indiferente?
¿ Qué somos cuando sólo hay sal y sangre,
sombras de bromo en largo cortejo,
luces submarinas, frágil paraíso que se disipa?

 

De quem a polpa da fruta
quando pende sem testemunhas do ramo mais alto?
De quem o dia perfeito, a noite exacta,
o círculo, a pedra sem falha,
o inexpresso, o último e mais secreto?
Quem é senhor da água,
patrão do fogo, capitão do ar
quando há vento contra as árvores?
E este cão que ladra à beleza,
que morde a sua espessura e a sua substância,
este homem que semeia na lama,
descalço e só sob um sol indiferente?
Que somos quando só há sal e sangue,
sombras de brómio em longo cortejo,
luzes submarinas, frágil paraíso que se dissipa?

 

 

 

 

 

IV


¿Qué fuerza ejerce sobre ellos su influjo
mientras soplan desde abajo cierto incienso
hacia un cielo remoto, inmutable? ¿A qué
perdido sol veneran, casi desnudos?
Sienten miedo, a sus pies la tierra gira caótica,
ante sus ojos la muerte adquiere forma de llama
y el fuego toma arbustos hacia Orión,
el núcleo, Pennsylvania.
(¿Cuánto mide y pesa ahora el mundo,
ahora que ninguna pregunta es pertinente,
ninguna respuesta, satisfactoria?).

 

IV


Que força exerce sobre eles o seu influxo
enquanto sopram de baixo um certo incenso
em direcção a um céu remoto, imutável? A que
perdido sol veneram, quase nus?
Sentem medo, a seus pés a terra gira caótica,
diante dos seus olhos a morte adquire forma de chama
e o fogo consome arbustos até Orión,
o núcleo, Pennsylvania.
(Quanto mede e pesa agora o mundo,
agora que nenhuma pergunta é pertinente,
e nenhuma resposta satisfatória?)

 

 

 

(París, 18 de noviembre de 1922)

1

Una pequeña sonata para mitigar
los ahogos. Lo ancho y extendido a contraluz,
se abre, a unos ojos que ya no pueden verlo,
detrás de la ventana. ¿Qué fue
de lo acuoso, lo espeso, lo cálido?
¿Qué es ahora sino sudores,
temblores, telas blancas?
¿Qué será cuando todo
esté urgido de palabra
y la palabra valga, en el fondo oscuro,
entre lentos látigos y luces inmóviles,
menos que un balido,
menos aún que un aullido?

 

(Paris, 18 de novembro de 1922)

1

Uma pequena sonata para mitigar
as aflições. O amplo e extenso a contraluz
se abre, para uns olhos que já o não podem ver,
por detrás da janela. Que foi feito
do aquoso, do espesso, do cálido?
O que é agora senão suores,
tremores, telas brancas?
Que será quando tudo
estiver carente de palavras
e a palavra valha, no fundo escuro,
entre lentos látegos e luzes imóveis,
menos que um balido
menos ainda que um uivo?

 

 

 

 

2

(Marcel Proust fotografiado en su lecho de muerte;
a Mercedes Roffé)


El Eje es ahora seca arteria parada.
Nada salva. Ni el anónimo daguerrotipista,
ni la última caricia.
¿Qué tiene de cielo este pasaje
de no poder casi respirar
a no respirar en absoluto?
¿Qué es sino infierno
ya no beber, no fumar tabacos,
no desear ajenos muslos,
tan sólo estar inmóvil,
con los ojos abiertos
hasta que, por piedad, los cierren,
a la espera de que llegue
el fuego, ese que vendrá,
dicen, a juzgarlo todo,
a quemarlo todo
de una vez y para siempre?

 

2

(Marcel Proust fotografado no seu leito de morte; a Mercedes Roffé)


O Eixo é agora seca artéria parada.
Nada salva. Nem o anónimo daguerrotipista,
nem a última carícia.
Que tem de céu esta paisagem
entre quase não ser possível respirar
até não respirar em absoluto?
Que é senão inferno
já não beber, não fumar,
não desejar coxas alheias,
apenas estar imóvel,
com os olhos abertos
até que, por piedade, os fechem,
à espera que chegue
o fogo, esse que virá,
dizem, para julgar tudo
para queimar tudo
duma vez e para sempre?

 

 

 

 

(A José Basile, in memoriam)

Ahora es sólo tiempo,
la torpeza de la carne
abatida sobre su propio,
incongruente, irreflexivo deseo.
Si pudiera girar la llave
encontraría del otro lado
piedra encerrada en piedra.
¿Sostiene la tierra su pie,
la ladera cortada a pique
contiene su silencio,
la mancha en su costado ciego?
Ahora, lejos, el carnaval de lo ficticio,
el pacto de la rama con el musgo,
la monodia de los vivos
ante una esfera descarnada.
¿Qué ve, qué se imagina,
más allá de si, azares, destinos?

 

(A José Basile, in memoriam)

Agora é só tempo,
a torpeza da carne
abatida sobre o seu próprio,
incongruente, irreflectido desejo.
Se pudesse rodar a chave
encontraria do outro lado
pedra em pedra fechada.
Sustém a terra o seu pé,
a ladeira cortada a pique,
contém o seu silêncio,
a mancha nas suas costas cegas?
Agora, longe, o Carnaval do fictício,
o pacto do ramo com o musgo,
a monódia dos vivos
perante uma esfera descarnada.
Que vê, que imagina,
para além de si, azares, destinos?

 

 

 

 

(John Cage, 4'33'')

En el centro de la tierra,
un piano en silencio;
la música, los ruidos del mundo:
no hay animal que no grite,
chille, aúlle, bufe, resople;
no hay cosa que no cruja,
rechine, fermente, exhale.
En el centro, un hombre
inmóvil ante el teclado;
la música, los ruidos de los otros:
balbuceos, tartamudeos,
aplausos, gemidos, llamados,
imprecaciones, eructos,
flatos, ruegos, súplicas,
maldiciones, cánticos.

 

(John Cage, 4 33)

No centro da terra
um piano em silêncio;
a música, os ruídos do mundo:
não há animal que não grite,
chie, uive, bufe, resfolegue;
não há coisa que não ranja,
rechine, fermente, exale.
No centro, um homem
imóvel diante do teclado;
a música, os ruídos dos outros;
murmúrios, sussurros,
aplausos, gemidos, bocas,
imprecações, arrotos,
flatos, preces, súplicas,
maldições, cânticos.

 

 

 

 

La mía es una edad vieja y amarga.
Mark Rothko a Robert Motherwell

La herida no es curable,
se abre amarga hacia el día,
hacia la hora en que,
desde todas partes,
la muerte mide palabra y futuro.
No somos iguales
pero nos iguala
el lejano sonido del viento
contra otras piedras
ni blancas ni negras.
En el suelo trazas de deber,
de juicio, a las que el viento
no borra, y húmedo desnudo
contra reseco muro,
y un idioma de alfileres,
de hileras de niños por un plato,
de breve, inútil dios
en vertical, flaco, magro,
solo entre alacranes, entre perros.
Pero la pared igual se alza.
Igual trepa el deseo por el costado.
Igual se ocupa de su fondo el océano.
Igual levanta el mundo sus defensas,
otorga olores a las vulvas,
disemina hierbas, polvo, astillas.
Y mastico con mi único diente
el pan que a veces celebro
y otras veces niego.

 

A minha idade é uma idade velha e amarga. - Mark Rothko a Robert Motherwell

A ferida não é curável,
abre-se amarga até ao dia,
até à hora em que,
de todas as partes,
a morte
mede palavra e futuro.
Não somos iguais
mas iguala-nos
o longínquo som do vento
contra outras pedras
nem brancas nem pretas.
No chão traçados de dever,
de juízo, que o vento
não apaga, e húmido nu
contra ressequido muro,
e um idioma de alfinetes,
de bichas de crianças por um prato,
de breve, inútil deus
na vertical, fraco, magro,
sozinho entre lacraus, entre cães.
Mas a parede também se levanta.
Também trepa o desejo pelas costas.
Também se ocupa do seu fundo o oceano.
Também levanta o mundo as suas defesas,
outorga odores às vulvas,
dissemina ervas, pó, estilhaços.
E mastigo com o meu único dente
o pão que às vezes celebro
e outras vezes nego..

 

 

(Edward Hopper)

A la orilla del cielo, casas
bajas, jardines que aguardan su esperanto;
a la orilla de la tierra, el temblor matutino,
el musgo profano, el tajo
en la viga del techo.
Y detrás
de otra puerta, bastante,
aún insuficiente, cuanto logra medir la mano:
el desnudo, el aire inmóvil,
una sombra, ocre o púrpura, y más allá,
lo que huye, ¿la vida?, bandadas...

 

(Edward Hopper)

Na borda do céu, casas
baixas, jardins que aguardam o seu esperanto,
na borda da terra, o tremor matinal,
o musgo profano, o corte
na viga do teto.
E atrás
de outra porta, bastante,
ainda insuficiente, o quanto consegue medir a mão:
a nudez, o ar imóvel,
uma sombra, ocre ou púrpura, e mais para lá,
o que foge, a vida?, bandos de aves...

 

 

¿De qué manera puede uno vivir una vida?
Rothko.

En la playa, contra las olas, persiste y se lastima.
Se lastima como un hombre,
un animal, una mujer desnuda y hambrienta.
¿Qué sol no es frío?
¿Qué amor no es número secreto,
ojo de tiempo, hierba seca a la que darán fuego
a los pies del más perfecto desconocido?
Bebe de su propio vientre,
masca su propio mal, lo traga.
Se lastima mientras anda al revés,
de espaldas, sumergido, contrahecho
Por el linde, la orilla, el extremo,
la vida anuda.
La muerte, ¿desata?

 

De que maneira pode alguém viver uma vida?
 Rothko.

Na praia, frente às ondas, persiste e lamenta-se.
Lamenta-se como um homem,
um animal, uma mulher nua e esfomeada.
Que sol não é frio?
Que amor não é número secreto,
olho de tempo, erva seca a que darão fogo
aos pés do mais perfeito desconhecido?
Bebe do seu próprio ventre,
Masca o seu próprio mal, traga-o.
Lamenta-se enquanto anda ao contrário,
De costas, submerso, contrafeito
Pelo limite, a borda, o extremo,
A vida dá nós.
A morte, desata?

 

 

poemas © Carlos Barbarito 2004
tradução © Alberto Augusto Miranda


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